
La vida es una brillante demostración de la sabiduría y el conocimiento de Dios, un vívido reflejo de su arte y poder. Él es el Dador y el Creador de la vida. Nada debe su existencia al azar y nadie se crea a sí mismo, ni crea tampoco ser alguno. la vida constituye un valor querido y estimable y ninguna persona sensata y normal desearía...
